Probamos ChatGPT Images 2.5

¿Qué tan bueno es realmente el nuevo modelo de imágenes de OpenAI?

OpenAI acaba de presentar ChatGPT Images 2.5, su nueva generación para crear y editar imágenes con Inteligencia Artificial.

Y en MGD Studio decidimos hacer lo más lógico: ponerlo a trabajar.

No queríamos generar simplemente una imagen bonita para comprobar si el nuevo modelo era capaz de hacerlo. Queríamos utilizarlo en un proyecto real.

Y teníamos uno bastante apropiado.

Después de casi catorce años, MGD Studio necesitaba actualizar su identidad visual. Pero había algo que queríamos conservar: aquella vieja bombita con un pequeño robot en su interior que acompañó al sitio durante años.

La consigna era sencilla:

Llevar una idea de 2012 a 2026 sin perder su identidad.

Y ChatGPT Images 2.5 tenía trabajo por hacer.

¿Qué cambió en ChatGPT Images 2.5?

OpenAI presentó Images 2.5 el 8 de septiembre de 2026 con mejoras en calidad visual, precisión en las ediciones y consistencia al trabajar sucesivamente sobre una misma imagen. También asegura haber reducido hasta un 50% el tiempo de generación respecto de Images 2.0.

Pero una de las mejoras más interesantes no consiste simplemente en generar imágenes más bonitas.

Consiste en poder pedir “cambiá esto” sin que cambie también todo lo demás.

Quienes hayan trabajado con generación de imágenes mediante IA probablemente conozcan el problema: pedimos modificar un detalle y el modelo aprovecha para reinterpretar el personaje, el fondo, la iluminación y media composición.

Así que decidimos comprobar cuánto había mejorado realmente.

De la vieja bombita a MGD Studio 2026

Partimos de las diferentes versiones históricas de la identidad de MGD Studio.

No queríamos que la IA inventara una marca nueva. Tenía que reconocer qué elementos formaban parte de la identidad original y modernizarlos.

Logo Original de MGD Studio

El resultado nos sorprendió.

Images 2.5 conservó los elementos fundamentales: la bombita, el pequeño robot en su interior y la estética tecnológica. Al mismo tiempo fue capaz de trasladarlos hacia una identidad visual mucho más actual.

No hizo simplemente una versión más brillante del dibujo anterior. Interpretó la idea.

Y eso terminó siendo mucho más interesante.

Concepto de la nueva identidad visual con ChatGTP Image 2.5

Cuando una idea se convierte en una imagen

Seguimos probándolo con algo diferente.

Para el artículo con el que MGD Studio volvió después de casi catorce años queríamos representar visualmente el salto entre dos épocas: aquellos años de Responsive Web Design, HTML5 e impresoras 3D y el escenario actual dominado por la Inteligencia Artificial.

El resultado fue esta imagen:

Prueba de composición con ChatGPT Image 2.5

No partimos de una composición terminada para que la IA simplemente la reprodujera. Partimos de un concepto.

Y el resultado fue suficientemente bueno como para convertirse en la portada del primer artículo de la nueva etapa de MGD Studio.

¿Dónde sigue fallando?

Acá apareció la parte más interesante de la prueba.

Cuando comenzamos a pedir diferentes variantes de la nueva identidad, el robot seguía siendo reconocible y la bombita seguía estando ahí.

Pero no siempre era exactamente la misma bombita.

Cambiaban pequeñas proporciones, la forma del vidrio o algunos detalles de la base.

Para una ilustración esto puede ser irrelevante.

Para una identidad de marca, no.

Images 2.5 ha mejorado notablemente la consistencia y la capacidad de editar una imagen sin reconstruirla por completo, pero nuestra experiencia mostró que todavía existe una diferencia importante entre mantener un concepto reconocible y reproducir exactamente un elemento visual.

Por eso, si utilizáramos este flujo para crear una identidad comercial definitiva, elegiríamos una versión maestra del logo y trabajaríamos posteriormente a partir de ese activo.

La IA puede ser excelente para llegar hasta ahí.

Pero no le pediríamos que reinventara el logo cada vez que necesitamos utilizarlo.

Entonces, ¿vale la pena ChatGPT Images 2.5?

Después de utilizarlo en un proyecto real, para nosotros la mejora más interesante no es simplemente la calidad de las imágenes.

Es la posibilidad de trabajar sobre una idea.

Proponerla, verla convertida en imagen, corregirla, experimentar y acercarnos progresivamente al resultado que buscábamos.

Todavía hay inconsistencias y todavía existen trabajos en los que necesitaremos herramientas tradicionales para conseguir precisión absoluta.

Pero la distancia entre “describime una imagen” y “ayudame a construir esta idea visual” se está haciendo cada vez más pequeña.

Y quizá lo más curioso sea que la nueva identidad de MGD Studio terminó naciendo precisamente de la tecnología sobre la que queremos empezar a escribir en esta nueva etapa.

Las ideas también evolucionan.